| Morcín es un pequeño municipio enclavado en el centro del la región asturiana, entre la ciudad de Oviedo y la villa de Mieres.
Sus parroquias, entre praderias y bosques, laderas y llanos, configuran un paisaje extraordinaria belleza. El Aramo (considerado Paisaje Protegido en el Plan de Recursos Naturales de Asturias) y los Picos de Mostayal (1313 m.) y Gamonal (1712 m.), contituyen un fondo increíble.
Las aguas de los ríos Nalón y Caudal, hacen de Morcín un lugar privilegiado para la práctica de la pesca o el piragüismo. Al norte, en el límite con el municipio de Ribera de Arriba, a unos 400 m. de altitud, se encuentre el embalse de los Alfilorios, alimentado por un canal que toma el agua de Riosa y atraviesa todo el concejo de Morcín. Santa Eulalia (Santolaya), es la capital del concejo desde el año 1939. Situada a orillas del río Morcín, su iglesia fue fundada a finales del siglo IX, aunque de esa época solamente conserva la lápida de consagración y la celosía prerrománica.
De las siete parroquias que hay en Morcín: Argame, La Piñera, Peñerudes, San Esteban, San Sebastián, Santa Eulalia y la Foz, la más densamente poblada es la Foz y la de menos número de habitantes, la parroquia de San Sebastián.
La principal actividad económica es la minería. La agricultura se encuentra en claro retroceso, reduciéndose el espacio dedicado a cultivos, a pequeñas huertas de uso familiar.
Las propias características del concejo, lo convierten en un paraiso para los amantes de la montaña y el paisaje. La subida al Monsacro es un excursión obligada, tanto como por el aspecto deportivo como por el histórico y cultural.
Su proximidad a la capital del Principado es un aliciente más para disfrutar de sus verdes paisajes y de una tierra con excelentes propuestas en plena naturaleza. |